miércoles, 8 de diciembre de 2010

Depresión


Necesito desahogarme y me he quedado sola hoy.
Y así creo que acabaré.
Completamente sola. Es lo que Ana quiere.
Está empezando a reinar en mucho mas allá de lo físico, está metiéndose en mi vida amorosa, está llevándose todo aquello que algún día creí tener. Todo ha dejado de hacerme feliz.
Todo ha dejado de tener un límite. De pronto todo es infinito. Y así parece ser mi situación también.
Pasa un día, hago una comida o dos, me martirizo, lloro, me deprimo, me doy asco y finalmente duermo para pasar al siguiente.
Me despierto, me examino, me siento gordísima, lucho conmigo misma para estarme quieta y no comer... finalmente quizá hago una pequeña comida y me siento horrible. Y así paso el día. Rumiando lo que he comido, llamándome gorda, metida en la bañera para que el tiempo pase mas rápido. Sola. Sola con ella.

Creo que tengo depresión.
Cuando ningún estímulo afectivo te hace reaccionar, cuando odias que te dirijan la palabra, cuando te pesa todo, cuando te da asco incluso encender la televisión y sólo quieres que el tiempo pase y pase y pase, pero no sabes para qué.
Me siento apática, ya no siento amor, ni ganas de ver a nadie, ni ganas de debatir, ni de quejarme, de nada.

Y podría, vaya si podría.
A no deja de decirme que me arrepentiré de pasar de él como lo estoy haciendo, que no me interesa nada y que no cree que tenga ganas de verle.
Verás, ahora ya no, no tengo ganas de verte porque yo soy la primera que no te importa a tí. Entiende que tengo una enfermedad que pretende acabar con mi salud tanto física como mental y que ya ha conseguido un 45 %, que no quiero que me hables del futuro ni me apetece que me culpes de lo que nos pasa ni de lo que tengo ni de que tú no me veas. Muévete y llámame preguntándome por mi salud, tráeme un puto peluche, compórtate como deberías en vez de dejarlo todo en mis manos, porque yo estoy estancada y no sé qué hacer con mi vida. Si lo único que quiero es morirme demuéstrame que contigo todo puede ser mejor, joder. No estas haciendo una puta mierda por ayudarme, más que presionar, presionar y presionar para que nos veamos y decidas si quieres seguir conmigo o no. Yo que coño sé si quiero seguir contigo, si para empezar no quiero ni seguir siendo yo.
Joder.
Se acabó.

No sé cuánto peso. Sólo sé que todavía no. A la mierda.

miércoles, 1 de diciembre de 2010
















Stay strong

No sé por dónde empezar y tampoco tengo demasiadas ganas de escribir. Hoy no encuentro la inspiración. Parece que Ana se esconde y se entrelaza hoy mas que cualquier otro día entre mi pelo, haciéndose un hueco mas allá de mi mente de donde sabe que no la podrán sacar. Yo le ofrecería un lugar mejor si lo conociera. Alguno en el que pudiera esconderse para siempre. Hasta el fin de mis días. Pero no sé qué va a pasar. Van a intentar quitármela. Desde hoy, desde ésta especie de nuevo bajón de azúcar o lo que quiera que haya sido. Pienso que ha tenido mas que ver el cannabis, pero esa manera de vomitar dos simples tragos de agua y ése dolor de estómago completamente vacío y cerrado me decía que había algo mas detrás. Algo que, en realidad, me parecía bonito. Consecuencia de la poca cordura que me pueda quedar ya. ¿Cómo puede parecerte bonito que tu cuerpo necesite vomitar y lo único que consigas es que se retuerza y se retuerza sin nada a lo que agarrarse? Pues me lo parecía. A tomar por el culo si estoy loca. No me importa nada.

No recuerdo demasiado de lo que ha pasado ésta mañana. Sé que he visto algunas imágenes que me gustaría dibujar después si consiguiera recordarlas. Veía la taza del váter abierta y vacía, y la báscula al lado, enfocada, y a la vez una sombra mía proyectada que poco tenía que ver con lo que realmente soy. Parecía que llevaba el pelo corto, escalado y que estaba bastante mas delgada de lo que creo estar. Me ha hecho pensar en el futuro.

Ha sido también la primera vez que oía "Anorexia nerviosa" de boca de un médico, refiriéndose a mí. Pero no lo creo. No siento que ellos tengan derecho de decirme lo que me pasa y lo que no. No me creo ese par de palabras de boca de alguien que no la conoce. No sabéis una puta mierda. No sabéis nada. Me repugna que se atrevan a decidir por mí si necesito ayuda o si estoy enferma o las comidas que debo hacer a lo largo del día. Eso no va con vosotros. Eso es cosa nuestra.

Lo dejo y sigo mañana.