domingo, 16 de mayo de 2010

Noticias nuevas...

La verdad es que no tengo ningunas ganas de escribir pero sé que si no lo hago ahora no lo voy a hacer nunca, y voy a volver a dejar las cosas a medias, y no quiero.
No quiero hablar demasiado de Ana en este post, ayer no comí NADA, así como un día antes me atiborraba sin parar, al siguiente me desperté (como ya dije abajo) y supe que ella estaba conmigo y que todo iba a ser distinto. Y sigo sin saber cómo ni por qué, de pronto sé que está ahí, de pronto sé que voy a cumplir sus órdenes, y mi cuerpo deja de sentir hambre o alguna mínima señal de necesitar comida, y mi mente es mas fuerte que TODO, y me voy a la cama sin haber masticado algo que no fuera un chicle sin azúcar.
Y lejos de sentirme completamente feliz, como debería, me siento vacía. No por el estómago, no. Me siento vacía porque de nuevo se antepone la cordura que he conseguido recuperar durante este tiempo de terapias odiosas, y pienso "Cuánto tiempo creo que voy a seguir así?" Y es cierto, qué me creo? Mi madre, mi novio, mis hermanas, todos saben de mi problema y todos me controlan, no van a dejarme perder demasiados kilos sin llevarme de nuevo al centro, me van a seguir al baño todos los días, además, ya no por ellos, YO misma no soy capaz de hacerlo...Aquí entra la terapia. He aprendido a ver, que es OBVIO que si el cuerpo no recibe comida durante mucho tiempo, a la mínima señal de poder comer lo que sea, nos va a dominar el ansia y nos vamos a atracar como cerdas, pero no somos cerdas, somos personas y nuestro cuerpo toma el control por pura supervivencia y come lo que necesitamos. Sí, una mierda. En fin, de todas formas, a pesar de todo, sabéis qué? He conocido unos nuevos huesos que jamás pude ver, y que ahora son visiblemente notables, no sé por qué, sólo llevo dos días ayunando y ahí estan, maldita sea, LOS AMO! Son tan preciosos, dicen TANTO. Si los pierdo me muero, voy a ser tan asquerosa como para recubrirlos de nuevo con grasa?! No me lo perdonaría...
Joder, no quería hablar mucho de Ana y ya me ha vuelto a atrapar. Maldita zorra, es inevitable.
Por otra parte, buenas noticias para mí.
Esperanzas. Mañana a las 11:00, tengo cita para quizá hacerme mesoterapia. Es un tratamiento a base de pinchazos (Ojalá duela y me castiguen ellos, ojalá duela mucho y no tenga que sentirme culpable de autolesionarme.) [...]Pinchazos en ciertas zonas del cuerpo, para ayudar a bajar centímetros de grasa, celulitis (puta), retención de líquidos, etc. Obviamente no voy a decirles de mi anorexia, y no voy a comer mucho tras el tratamiento, va a ser una ayuda enorme y voy a poder bajar mas kilos, y lo que mas me importa, centímetros :D
Btw, hoy he comido normal, porque tampoco quiero controlarme tanto, obviamente me da miedo volver, pero la muy cabrona parece que ha puesto esos huesos ahí para que la necesite para no perderlos. Es una relación Amor/Necesidad/Odio tremenda.
En fin, lo voy a ir dejando...voy a ver a mi niño en un ratito.
Luego supongo que escribiré sobre él, porque es MUCHO mas grande que todo este tema de Ana y Mía. Muchísimo.
Te quiero amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario