Mierda de título.
Hoy, vuelvo a sentirme deprimida. Hasta lo mas bajo, a pasos agigantados, hacia ninguna parte, pero hacia abajo.
No tengo ganas de moverme de aquí, no sé con qué llenar estos ratos, de dónde sacar la fuerza de llenarlos, tengo demasiado frío, tengo demasiado poco que hacer, tengo demasiadas ganas de comer y demasiados putos kilos encima.
Mi cuerpo se va a la mierda, mi vida con él. La depresión me vence.
No sé qué hacer... necesito dejar de estar sola. La casa está demasiado vacía, siento casi dolor psicoógico en las piernas de ver que no las muevo y no dejo de comer, es lo único que me hace agradable esos ratos en los que no encuentro mis ganas de vivir, como, como, como, sin importarme nada mas. ¿Qué es lo que debe importarme, si no tengo nada? Mierda. Así que sigo comiendo, y luego me quiero morir porque ni siquiera recuerdo el sabor de lo que he comido y sin embargo no puedo mirarme al espejo de la vergüenza que me doy...
Fin. A tomar por el culo. Me quiero morir.
jueves, 3 de febrero de 2011
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